domingo, 8 de abril de 2012

una semana santa...


hoy, acostada en mi cama producto de un resfrío mal cuidado me puse a pensar en los momentos vividos en semana santa y me acordé de como los vivía con alguien que me enseñó mucho en esta vida antes de dejarla...

cuando era pequeña, amaba que llegaran estos días, no porque eran feriados precisamente ni porque podía hacer lo que quería, si no que vivía a concho la fe que me inculcaba mi abuelita, vivía a pleno estos días de reflexión, compartía junto con ella de los retiros, de los momentos en que pasaba cristo en estos momentos, los días viernes... ¡amaba esos días!, una lluvia caía, mi abuelita diciendome de las cosas que hoy se vivían según la fe católica y yo tomandole atención siempre...jugaba con mis amigas y veía la programación completa de la televisión (que hoy... ya me aburren por lo repetidas que son), llegaba el día sábado y el frío me dejaba estar en mi camita o simplemente al lado del calor de una estufa, en la noche, se juntaban mis tías, mi abuelita y mi madre para ir caminando hacia una iglesia (a la cual ya no voy, porque como verán los tiempos cambian, el curita que hacía las misas ya falleció, y tantas cosas mas) y nos inundaba una luna preciosa haciendo saber que cristo había resucitado, era una atmósfera de la cual me sentía feliz porque sentía que había sentido y hecho parte de ese momento, caminabamos por las calles aun no invadidas por el progreso de La Reina y me encantaba cruzar un puente a las 12 de la noche y viendo la luna y con la emoción que sentía de que me había portado tan bien que el conejito me iba a llenar de huevitos de pascua...
llegaba a mi casa aun feliz, y mi abuelita contenta me preparaba una leche y me daba un pedacito de kuchen de manzana que preparaba antes de irnos a la misa de resurrección,¡ERA TAN FELIZ! y con la emoción de haber vivido todo eso, me dormía contenta esperando la llegada del conejito.
al día siguiente, era mi abuelita o mi madre quienes se encargaban de pasarme un canastito y decirme al oído "vale, despierta y anda a ver si el coejito te dejó algo"... con gran emoción, me importaba re poco como andaba vestida o como había despertado, iba feliz buscando mis huevitos mientras que de lejos mi abuelita me miraba y me decía "busca bien...a lo mejor el conejito te dejó mas"...

que tiempos aquellos, en donde como una niña feliz vivía todos estos momentos y los hacía míos, lástima que hoy la sociedad me haya hecho cambiar y haber perdido todos esos lindos valores y momentos que ella... mi angel, mi abuelita, algún día me hizo pasar y que desde ahí creo siempre en el "lo esencial es invisible a los ojos"...

gracias enserio a ti...Elena Muñoz, por hacer de mí, la niña mas feliz de la tierra haciéndome vivir de estos momentos de reflexión... como nunca antes... te amo!, en donde quiera que estés, quizás al lado de dios, o compartiendo alguna reflexión con quienes te hacen sentir feliz en un paraíso hecho para ti y todas las personas tan bellas como tu...simplemente...GRACIAS...