La paz mundial, un nuevo auto, ganarse el loto… ¿cuántas cosas no deseamos cuando nos ponen las velitas al frente para cantarnos el maravilloso “cumpleaños feliz”?, y a parte de concentrarte ya en los deseos, esa cantadita llena de tus seres más queridos hace que aún no le encontremos la solución a si reír, llorar, poner cara de nada… en fin… solo pedimos los deseos y el mundo por un par de segundos es totalmente tuyo, el universo te da la opción de poder pedir cosas que más anhelas tener, pero… ¿se cumplirán alguno de estos alguna vez en nuestras vidas?...
Recuerdo mis cumpleaños casi en su totalidad, pero nunca dejaré de acordarme de dos que significaron mucho para mí, da lo mismo los años, simplemente fueron los mejores. Pedí mis deseos, humildes deseos y ahora que lo pienso, me di cuenta de que cada uno de esos deseos, siempre los tuve en mi vida, es por eso que creo que para mí los deseos no existen, simplemente son ordenes que te manda tu inconsciente y el resto del mundo…. Claro y hace que queramos cosas instantáneamente, pero no nos fijamos que en realidad, siempre tuviste esos deseos a tu lado.
No entraré en detalles de que fue lo que pedí exactamente, porque es algo que todos, por ley universal pedimos (aunque cuando somos pequeños, los autos y las muñecas invaden nuestras mentes) esos deseos muchas veces son salud, dinero y amor… bueno ya… y uno que otro deseo “cochinon” o fuera de lo común.
Lo importante de estas oportunidades en las que la vida te la opción de desear, no lo hagas… simplemente piensa que todo eso que deseas, siempre ha estado a tu lado, y solo tu tienes las herramientas para decir… “se cumplió”…
Cuidado si, de desaprovechar las herramientas, porque uno nunca sabe que pueda pasar con tu deseo cumplido…
Todo hazlo realidad, con el poder de tu corazón, y no esperes “la fecha” para pedir, “la estrella” para que te los conceda, “el trébol” para que te acompañe siempre, y tantas cosas más que te dan la opción de desear…
Si lo deseas, lo tienes, tú eres tu propio “genio” y solo tú puedes realizar cada uno de ellos…
Mis deseos los he cumplido, que se conserven en mi vida o no, pese a todo, me hicieron ver que soy una mujer muy agradecida de todo lo que tengo a mi alrededor….
viernes, 28 de septiembre de 2012
sábado, 15 de septiembre de 2012
El adiós...
¿Les cuento algo?, esta semana he vivido emociones de todo tipo, alegres, tristes, con rabia, etc…en realidad, como un humano normal; pero creo que desde que se empezó la semana, iba todo bien, desde una conversación que estaba mas que pendiente y que agradezco haberla tenido, hasta alguien que en algún momento pensé que iba a desaparecer de mi vida y vuelve, haciéndome sentir tal vez como bella cuando vuelven sus dos grandes personajes….
Sin embargo… no hablaré esta vez de esa conversación, ni del personaje que volvió, hablaré de un tema un poco… fuera de lo normal y que muchos pocas veces nos sentamos a conversarlo, una porque quizás no somos capaces de enfrentarlo o simplemente… no queremos asumirlo.
Entro en este tema por mi mezcla de emociones, comencé para arriba la semana y poco a poco mi ánimo comenzó a bajar por las constantes caras de mi familia quienes me avisan un día que han fallecido dos personas a quienes conocí...
Lo voy a tratar como algo que debamos sacar lección, una lección bastante grande y que todos sabemos pero nos hacemos los tontos o no le tomamos el peso a la situación.
Muchas veces nos quejamos de porque una persona a quien queremos o tenemos en nuestras vidas no se comportó igual que todos los días contigo, no te miró como tu querías que te mirara, no te llamó cuando dijo que lo iba a hacer y cosas así, que les echamos en cara una y otra vez de sus errores mas que en sus aciertos, que las veces en que nos pedían, incluso en el silencio a gritos un ratito de nuestras vidas al lado de ellos, pero como somos una sociedad muy “movida”, ni siquiera le damos el real sentido a lo que puede ser la mejor velada, la mejor caricia, el mejor abrazo, el mejor de los silencios a su lado, o tal vez… la despedida…
Soy consciente de lo que digo, porque lo viví, y hasta el día de hoy me arrepiento de no compartir con una persona que ya no está conmigo hace siete años ya, que muchas veces me pidió que la escuchara, que le ayudara, que la abrazara… pero como soy una persona media “tonta” no la valoró y simplemente… siguió con lo que creía era lo mejor…
Nadie está preparado para despedir a alguien, pero si podemos darle un minuto de nuestras vidas, no solo a los que se sienten desamparados, los que comparten su vida con la soledad, los que no sonríen simplemente, a los que viven desde hace mucho y con ellos su apodo de “bibliotecas de vida”…
Dejemos un poco los egocentrismos y eso de “tu me sirves… tu no”, la selectividad no nos sirve de nada, el egoísmo menos…si vemos a alguien que nos pide ayuda o nos quiere compartir su vida, admitámosla en la nuestra y conservemos y aprovechemos cada minuto y espacio con ellas, con nuestros amigos… atrévanse a ver un poco mas allá de lo que sus ojos ven, los ojos miran lo físico, atrévanse a ver lo que está en el corazón, que uno nunca sabe cuando nos tocará decir adiós, o peor… ser a nosotros a quienes nos digan “hasta siempre, te llevaré en mi corazón y nunca morirás para mí, perdón por no estar ahí cuando me necesitaste”.
Cuando nos toque despedir, ojalá que esa despedida, sea con un poco de alegría, ya que supiste compartir con esa persona el máximo de tu vida, para que cuando le des el último adiós puedas decir con tranquilidad… “esto no termina aquí, nos veremos en una próxima vez, para seguir compartiendo las mismas alegrías que me diste aquí en la tierra, tranquilo, que es solo un adiós temporal”….
En memoria de
Elena (30 de mayo de 2005),
Nelly (29 de febrero de 2000),
Regina (21 de julio de 2006),
Claudio (12 septiembre de 2012)
y Tere (13 de septiembre de 2012)
y todos los que ustedes mantienen aún vivos en sus corazones…
Sin embargo… no hablaré esta vez de esa conversación, ni del personaje que volvió, hablaré de un tema un poco… fuera de lo normal y que muchos pocas veces nos sentamos a conversarlo, una porque quizás no somos capaces de enfrentarlo o simplemente… no queremos asumirlo.
Entro en este tema por mi mezcla de emociones, comencé para arriba la semana y poco a poco mi ánimo comenzó a bajar por las constantes caras de mi familia quienes me avisan un día que han fallecido dos personas a quienes conocí...
Lo voy a tratar como algo que debamos sacar lección, una lección bastante grande y que todos sabemos pero nos hacemos los tontos o no le tomamos el peso a la situación.
Muchas veces nos quejamos de porque una persona a quien queremos o tenemos en nuestras vidas no se comportó igual que todos los días contigo, no te miró como tu querías que te mirara, no te llamó cuando dijo que lo iba a hacer y cosas así, que les echamos en cara una y otra vez de sus errores mas que en sus aciertos, que las veces en que nos pedían, incluso en el silencio a gritos un ratito de nuestras vidas al lado de ellos, pero como somos una sociedad muy “movida”, ni siquiera le damos el real sentido a lo que puede ser la mejor velada, la mejor caricia, el mejor abrazo, el mejor de los silencios a su lado, o tal vez… la despedida…
Soy consciente de lo que digo, porque lo viví, y hasta el día de hoy me arrepiento de no compartir con una persona que ya no está conmigo hace siete años ya, que muchas veces me pidió que la escuchara, que le ayudara, que la abrazara… pero como soy una persona media “tonta” no la valoró y simplemente… siguió con lo que creía era lo mejor…
Nadie está preparado para despedir a alguien, pero si podemos darle un minuto de nuestras vidas, no solo a los que se sienten desamparados, los que comparten su vida con la soledad, los que no sonríen simplemente, a los que viven desde hace mucho y con ellos su apodo de “bibliotecas de vida”…
Dejemos un poco los egocentrismos y eso de “tu me sirves… tu no”, la selectividad no nos sirve de nada, el egoísmo menos…si vemos a alguien que nos pide ayuda o nos quiere compartir su vida, admitámosla en la nuestra y conservemos y aprovechemos cada minuto y espacio con ellas, con nuestros amigos… atrévanse a ver un poco mas allá de lo que sus ojos ven, los ojos miran lo físico, atrévanse a ver lo que está en el corazón, que uno nunca sabe cuando nos tocará decir adiós, o peor… ser a nosotros a quienes nos digan “hasta siempre, te llevaré en mi corazón y nunca morirás para mí, perdón por no estar ahí cuando me necesitaste”.
Cuando nos toque despedir, ojalá que esa despedida, sea con un poco de alegría, ya que supiste compartir con esa persona el máximo de tu vida, para que cuando le des el último adiós puedas decir con tranquilidad… “esto no termina aquí, nos veremos en una próxima vez, para seguir compartiendo las mismas alegrías que me diste aquí en la tierra, tranquilo, que es solo un adiós temporal”….
En memoria de
Elena (30 de mayo de 2005),
Nelly (29 de febrero de 2000),
Regina (21 de julio de 2006),
Claudio (12 septiembre de 2012)
y Tere (13 de septiembre de 2012)
y todos los que ustedes mantienen aún vivos en sus corazones…
domingo, 9 de septiembre de 2012
Las cosas mas simples de la vida
Algunos de los que pasan por aquí, a este espacio en donde todos los pensamientos que surgen desde vivencias y experiencias, ¿se han puesto a ver las cosas más simples de la vida?
Empiezo haciendo esa pregunta a partir de algo tan pequeño sucedido cada día en mi vida, desde ver quizás el amanecer y disfrutar de aquello natural tan bello, los colores, las flores, los árboles, las nubes cuando comienzan a dejar el cielo para hacer que el sol nos llene de alegría, y llego a veces a la conclusión de que cada día nos preocupamos por cosas tan…vacías… ponemos más atención a los últimos objetos tecnológicos, el ultimo chisme de la farándula, los zapatos que están de moda y hasta de los personajes que abundan en nuestras vidas como algo fugaz y que luego desaparecen…
Si nos vamos a algo más humano, ¿Cuántos de ustedes se han fijado en la sonrisa de los que los rodean?, ¿se han puesto a pensar cuantas de esas sonrisas son reales y que tal vez no esconden algo de tristeza en su interior?, ¿cuántos de ustedes hacen que esa sonrisa permanezca al lado de esa persona por un periodo largo en ellas?, raras preguntas, pero todas surgen al pensar en algo que alguien que me conocía pero solo de vista me dijo en una de esas noches en las que uno solo quiere diversión, bailar al compas de la música y que nadie te detenga , al negarme una y otra vez para que yo además de bailar… digámoslo en buen chileno, “agarrara” con él.
“es raro ver una mina como tú en un lugar en donde la infidelidad abunda y nadie se preocupa por nadie, eres muy observadora, te preocupas por los que te rodean en tu vida, y tu corazón no se lo das a cualquiera, menos tus besos…claro”, yo frené mi baile y lo miré, y solo le dije “lo esencial es invisible a los ojos”, obviamente, él se rió, me dio un abrazo y de la nada… la música paró.
Al salir del lugar, quedé con mi corazón más que lleno, “definitivamente, soy de otro mundo”, me decía mi ego, pero otro quedaba con la sonrisa triste que muy pocos han sido capaces de ver, seguí mi camino, seguí conversando con mis amigas, y ahí quedó todo.
Luego de eso, reflexioné, extrañé, y me pregunté mil cosas… entre ellas… ¿soy de esas personas que en realidad se preocupa por las cosas que pueda tener las personas para valorarlas?, ¿veo en realidad más allá de lo que puede esconder una sonrisa?, y poco a poco, cerré mis ojos…
Pensando los días siguientes, volví a extrañar, mis sonrisas mas lindas, las conversaciones con personas importantes para mí hasta altas horas de la madrugada, las salidas, los abrazos, todo lo que creía tan lindo, y que de un día para otro simplemente… desapareció…
Los colores que veo tan maravillosos todos los días en cada flor, en cada árbol, se transforman para mí en recuerdos si lo llevamos a lo humano, y para mí un nuevo florecer tal vez, es leer una y otra vez, conversaciones que sacaban desde una lagrima de emoción, hasta la más linda sonrisa, las fotografías son para mí, acordarme de lo que se dijo, de lo que se siente, de lo que se mira, y así también cada recuerdo que tengo guardado en mi cajita.
Admito que he cambiado, y no muy para bien, pero intento y lucho cada día por volver a ser una niña en transición a mujer tierna, entregada, confiada, pero la gente es como el tiempo, nunca sabes cómo realmente amanecerá, en este caso… nunca sabes cómo te tratará cada una de ellas.
He sentido como hay algunas de ellas que me evitan, y trato de pasarlo por alto, pensando en que cada persona tiene su vida y que puede estar pendiente de otras cosas, pero no soy tonta, y me doy cuenta cuando estoy demás, me duele… no lo niego… pero intento florecer con mas ganas cada día, y en no perder lo que mucho no tienen… yo sí puedo ver que hay escondido detrás de una simple sonrisa, y si le doy la preocupación que se merece a cada una de las personas que me rodean….
Aquí estoy, y aquí estaré, dispuesta a escuchar, a abrazar y a mirar…. Si me necesitas… porque yo si se ver “las cosas más simples de la vida”
Dedicada a todos los que ya no están presente en mi vida, todos los que dijeron ser mis amigos y prometieron no dejarme jamás… yo los tengo en un lugar en mi corazón que nada ni nadie va a hacer que los remplace, la vida es corta, y de cada uno de ustedes guardo muchos recuerdos que me hicieron FELIZ…
Empiezo haciendo esa pregunta a partir de algo tan pequeño sucedido cada día en mi vida, desde ver quizás el amanecer y disfrutar de aquello natural tan bello, los colores, las flores, los árboles, las nubes cuando comienzan a dejar el cielo para hacer que el sol nos llene de alegría, y llego a veces a la conclusión de que cada día nos preocupamos por cosas tan…vacías… ponemos más atención a los últimos objetos tecnológicos, el ultimo chisme de la farándula, los zapatos que están de moda y hasta de los personajes que abundan en nuestras vidas como algo fugaz y que luego desaparecen…
Si nos vamos a algo más humano, ¿Cuántos de ustedes se han fijado en la sonrisa de los que los rodean?, ¿se han puesto a pensar cuantas de esas sonrisas son reales y que tal vez no esconden algo de tristeza en su interior?, ¿cuántos de ustedes hacen que esa sonrisa permanezca al lado de esa persona por un periodo largo en ellas?, raras preguntas, pero todas surgen al pensar en algo que alguien que me conocía pero solo de vista me dijo en una de esas noches en las que uno solo quiere diversión, bailar al compas de la música y que nadie te detenga , al negarme una y otra vez para que yo además de bailar… digámoslo en buen chileno, “agarrara” con él.
“es raro ver una mina como tú en un lugar en donde la infidelidad abunda y nadie se preocupa por nadie, eres muy observadora, te preocupas por los que te rodean en tu vida, y tu corazón no se lo das a cualquiera, menos tus besos…claro”, yo frené mi baile y lo miré, y solo le dije “lo esencial es invisible a los ojos”, obviamente, él se rió, me dio un abrazo y de la nada… la música paró.
Al salir del lugar, quedé con mi corazón más que lleno, “definitivamente, soy de otro mundo”, me decía mi ego, pero otro quedaba con la sonrisa triste que muy pocos han sido capaces de ver, seguí mi camino, seguí conversando con mis amigas, y ahí quedó todo.
Luego de eso, reflexioné, extrañé, y me pregunté mil cosas… entre ellas… ¿soy de esas personas que en realidad se preocupa por las cosas que pueda tener las personas para valorarlas?, ¿veo en realidad más allá de lo que puede esconder una sonrisa?, y poco a poco, cerré mis ojos…
Pensando los días siguientes, volví a extrañar, mis sonrisas mas lindas, las conversaciones con personas importantes para mí hasta altas horas de la madrugada, las salidas, los abrazos, todo lo que creía tan lindo, y que de un día para otro simplemente… desapareció…
Los colores que veo tan maravillosos todos los días en cada flor, en cada árbol, se transforman para mí en recuerdos si lo llevamos a lo humano, y para mí un nuevo florecer tal vez, es leer una y otra vez, conversaciones que sacaban desde una lagrima de emoción, hasta la más linda sonrisa, las fotografías son para mí, acordarme de lo que se dijo, de lo que se siente, de lo que se mira, y así también cada recuerdo que tengo guardado en mi cajita.
Admito que he cambiado, y no muy para bien, pero intento y lucho cada día por volver a ser una niña en transición a mujer tierna, entregada, confiada, pero la gente es como el tiempo, nunca sabes cómo realmente amanecerá, en este caso… nunca sabes cómo te tratará cada una de ellas.
He sentido como hay algunas de ellas que me evitan, y trato de pasarlo por alto, pensando en que cada persona tiene su vida y que puede estar pendiente de otras cosas, pero no soy tonta, y me doy cuenta cuando estoy demás, me duele… no lo niego… pero intento florecer con mas ganas cada día, y en no perder lo que mucho no tienen… yo sí puedo ver que hay escondido detrás de una simple sonrisa, y si le doy la preocupación que se merece a cada una de las personas que me rodean….
Aquí estoy, y aquí estaré, dispuesta a escuchar, a abrazar y a mirar…. Si me necesitas… porque yo si se ver “las cosas más simples de la vida”
Dedicada a todos los que ya no están presente en mi vida, todos los que dijeron ser mis amigos y prometieron no dejarme jamás… yo los tengo en un lugar en mi corazón que nada ni nadie va a hacer que los remplace, la vida es corta, y de cada uno de ustedes guardo muchos recuerdos que me hicieron FELIZ…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


